Este artículo está dirigido a todas aquellas personas que ya decidieron construir su perfil en LinkedIn y quieren darle una vuelta de tuerca y perfeccionarlo.

¿Quieres hacer tu perfil de LinkedIn más atractivo? ¿Qué para qué? Para aumentar tu conexión con contactos clave. Ya sean otros profesionales, posibles clientes o empresas diana, para potenciar tu marca personal, para conseguir el trabajo que sueñas, o incluso para vender productos o servicios.

En este artículo vamos a ver cómo ser más atractivo/a en LinkedIn.

El perfil como tal

Debe ser estelar.

Eso se consigue teniendo todos los apartados completos. Así que si cuando creaste tu perfil de LinkedIn no lo hiciste “a conciencia”, revisa apartado por apartado y completa, además de formación y experiencia (que son apartados obvios), estos otros:

Título, extracto o acerca de, aptitudes y validaciones –tus principales skills que además podrá validar tus contactos-, recomendaciones, logros e intereses.

Queremos poner especial énfasis al extracto o acerca de. Este sería el apartado que correspondería al apartado de perfil profesional de tu currículum y es una gran oportunidad para “venderte” y contar tu historia.

A la gente le gusta conectar con gente, no solo con su perfil. Es cierto que muchas personas van “demasiado al grano” pero muchas otras dan mucha importancia a la parte más personal de tu perfil y eso es el extracto o acerca de.

Aprovecha este apartado para explicar quién eres, cómo eres y cómo trabajas, por qué estás en este sector, cuáles son tus pasiones y tus logros… Haz un resumen atractivo de tu trayectoria y haz que se “enganchen” a tu perfil.

¡Haznos caso y completa este y el resto de apartados! Vale la pena porque al hacerlo te aseguras de que cualquier persona que vea tu perfil, especialmente un reclutador, tenga una idea clara de quién eres como profesional.

La importancia de la imagen

¡Ojo! Completar el perfil también implica cuidar las imágenes que asociamos a él y en tu perfil de LinkedIn tienes varias:

¡La foto de perfil y la imagen de cabecera son imágenes asociadas directamente a ti!

Por lo tanto, busca una buena foto tuya, aquella en la que te veas bien, muy bien, y denote profesionalidad. Si no tienes ninguna actual, prepárate para un selfie de medio plano con temporizador y en fondo blanco. Sí, sí, ¡como lo oyes! Son las mejores. Si no, busca alternativas que consigan tu objetivo: conseguir una imagen de calidad, de medio plano, en la que se te vea con claridad y aspecto profesional –y con una sonrisa sutil a ser posible-.

Por otro lado, para la imagen de cabecera tienes muchas más opciones: puedes aprovechar un fondo de tu empresa actual o bien una imagen que “lleve” a tu sector (una imagen de red informática si eres un perfil IT, una imagen de rascacielos si eres arquitecto/a, etc.).

Otras imágenes que puedes enlazar en tu perfil son los logos de las empresas en las que has trabajado. Y finalmente, y no por ello menos importante, tu currículum en sí.

Puedes adjuntar tu currículum en tu perfil de LinkedIn y es importante que, si decides incluirlo, adjuntes la mejor versión de CV posible. Lo comentamos aquí, porque es un contenido, cuya “imagen” del mismo debe de ser atractiva y visual también. Aquí te dejamos algunos modelos de CV actuales para descargar para que te sirvan de ejemplo.

Utiliza palabras claves

¡Las famosas palabras clave o keywords vuelven a la carga! Como sabes, las palabras clave son aquellas “etiquetas” propias de tu profesión y sector que no deben faltar ni en tu currículum ni en tu perfil de LinkedIn.

Utilízalas en todo tu perfil, tanto en el título como en el extracto, incluso en el apartado de experiencia profesional y en el de aptitudes.

LinkedIn tiene su propio motor de búsqueda por lo que debes averiguar los términos o palabras relacionadas a tu profesión y así aumentar las posibilidades de “aparecer” cuando un reclutador está en busca de un candidato con determinadas características.

Truco: fíjate en las keywords que aparecen en las ofertas de empleo que te interesan y chequea si las tienes incluidas en tu perfil 😉

¿Qué queremos decir con esto? Los  recruiters suelen trabajan con la versión de LinkedIn Recruiter, que les permite publicar ofertas de empleo así como “ir a buscar” como headhunters aquellos profesionales que cumplen los requisitos que necesitan.

Los campos que un reclutador puede utilizar para sus búsquedas son estos: Spotlights, Cargos, Ubicaciones, Teletrabajo, Aptitudes y evaluaciones, Empresas, Instituciones educativas, año de graduación, sectores, palabras clave y tipo de empleo. Estos campos se pueden ampliar con una “búsqueda avanzada” pero a priori ya vemos que algunos de los campos de búsqueda son especialmente susceptibles a las palabras clave (los que hemos marcado en negrita especialmente).

¿Eso qué significa? Que quien hace la búsqueda por palabras clave las puede “buscar” en estos campos en negrita y de ahí la importancia de que utilices las palabras clave propias de tu sector/profesión/vacante en ellos y cuantas más veces mejor (¡sin pasarse!).

Por ejemplo: Si optas a una vacante de Administrativo contable, te sugerimos que:

En cargo utilices la etiqueta de “Administrativo contable” para parecer en la búsqueda por cargo.

En aptitudes selecciona algunas como: “administración, contabilidad, facturación, Contasol, Anfix, Sage” (o cualquier otro software que conozcas).

El apartado de palabras clave se refiere a que se realizará una búsqueda a través de todo tu perfil, por eso es importante que utilices en distintos apartados palabras como “administración, contabilidad, finanzas, impuestos” y todos aquellos skills que hayas visto en esa oferta o la mayoría de ofertas a las que aplicas.

Tú en la red

Como sabes, LinkedIn no es tan solo un “currículum digital” sino que va más allá porque permite relacionarte con otros profesionales. El nivel de actividad depende de cada uno: puedes simplemente “estar” o bien compartir y comentar contenido, incluso crear el tuyo propio o participar en grupos de debate.

Nuestro consejo es que seas realista en cuanto a tu nivel de actividad y una vez lo tengas claro, sé constante. Eso sí, cuanta más actividad, más reconocimiento por parte de la red y las personas que la forman. Un perfil con contenido y actividad es más atractivo.

En cualquier caso, interacciona, comparte o crea contenido que transmita profesionalidad. Recuerda que se trata de una red social profesional y “tu” contenido debe ir acorde con tu “yo” profesional.

Socializa, recuerda que se trata de una red social profesional

Además de “interactuar con el contenido”… ¡Estaría bien que interactuaras con personas!

  • Conecta con personas afines a ti, además de con contactos clave.
  • Personaliza tus invitaciones y responde a las que te lleguen a ti.
  • Comenta contenido de tu “muro”.
  • Felicita a compañeros de equipo u otras personas (en cumpleaños, en cambios de empleo, en reconocimiento por algo, etc.).
  • Redacta recomendaciones de vez en cuando (¡Y de paso pide alguna para ti!).
  • Participar en grupos de tu interés y haz intervenciones que aporten valor.

Trabaja tu marca personal

¡Alguien con una marca personal fuerte siempre resulta más atractivo y tendrá más oportunidades!

Trabajar tu marca incluye contenido (verbal) e imagen (no verbal) así como el cómo te relacionas con los demás.

Ten claro tu estilo, tu marca, y sé coherente con ella siempre. Tienes que conseguir que cuando alguien lea o vea una publicación tuya, tenga clarísimo que así lo es. Así, tu marca personal no solo hará que seas más atractivo, sino que también te diferencies del resto.

Conclusión

Ser atractivo en LinkedIn es más sencillo de lo que parece. ¡No empieces la casa por el tejado y primero de todo construye tu perfil! A partir de ahí, trabájalo para sacarle el máximo partido e interacciona de forma natural con tus contactos.

Poco a poco irás creciendo en la red y conseguirás tus objetivos.

 

Artículo en colaboración con Currículum y Trabajo