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¿Qué es el salario emocional?

Hoy vamos a hablar del salario emocional. El salario emocional son todos aquellos beneficios no monetarios que una empresa ofrece a sus empleados además de su sueldo a final de cada mes.

Es decir, conseguir que el trabajo llene moralmente las expectativas del empleado de tal forma que vea un futuro estable dentro de la compañía y no quiera cambiar.
Una de las asignaturas pendientes de los departamentos de Recursos Humanos y dentro de ellos de la gestión del talento, es, sin duda, el salario emocional. Sin motivación no hay retención de talento y los empleados acabarán marchándose.
Existe la tendencia a pensar que la mejor motivación puede ser un buen salario; obviamente estoy de acuerdo que el trabajo tiene que ser recompensado con un salario digno y que se adecue a las funciones que desempeñamos, y todos (que yo sepa) trabajamos por dinero, aparte de otras razones.
Sin embargo, pensar que la mejor motivación y la mejor compensación es siempre el dinero es a mi juicio un gran error. Existen otro tipo de motivaciones, compensaciones y salario que complementa al económico y que en muchas ocasiones puede ofrecer más satisfacción para el empleado y que deben tomar en cuenta los expertos en Recursos Humanos.
Si lo que deseamos es retener el talento dentro de la compañía y hacer que nuestros trabajadores se sientan cómodos realizando su trabajo, debemos conocer qué tipos de salario emocional podemos ofrecerles para aumentar su motivación y compromiso con la empresa.

1.Compatibilidad de vida personal y profesional

Horarios de trabajo flexibles, días libres para asuntos médicos, guarderías en las empresas, días de vacaciones por objetivos, y un sin fin de opciones, todo ello para para llevar a cabo la conciliación laboral.

 

2.Oportunidades de crecimiento dentro de la empresa

El trabajador valorará un futuro estable dentro de su trabajo con oportunidad de mejorar día tras día y que ese esfuerzo se vea recompensado con nuevas responsabilidades. Que las empresas tengan Planes de carrera es de suma importancia.

3.Desarrollo personal y profesional

El trabajador quiere aprender constantemente, ampliar sus conocimientos y mejorar sus habilidades. Si le ayudas a hacerlo, estará más feliz y además, será más productivo.
Formación que no esté directamente relacionada con nuestro trabajo diario como idiomas, talleres literarios o de cualquier otro tipo y que el trabajador considera necesario para su desarrollo personal.

4.Buen ambiente laboral

¿Qué es el salario emocional? 1
Un entorno laboral sin conflictos, en los que todos saben cuál es su lugar supone un punto importante a la hora de fidelizar al talento. Nadie quiere trabajar en un ambiente hostil donde el equipo de trabajo no comparta opiniones ni sugerencias.
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5.Espacios de distracción en la empresa

Todos conocemos oficinas como las de Google y otras organizaciones punteras que ofrecen a sus empleados salas de descanso, salas de juegos, salas con televisión, gimnasios u otras salas dedicadas a desconectar del trabajo.
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6.Beneficios sociales

Seguros, planes de jubilación, ayudas a la educación de los hijos, abono de los costes de transporte y alimentación.

7.Cultura y valores de empresa acordes a los del trabajador

Sentir que forman parte de algo en lo que creen y sobre todo, con lo que están de acuerdo.
Si a la hora de contratar tienes en mente los valores y la cultura de tu empresa tienes muchos números de incorporar al candidato ideal y que, se quede por mucho más tiempo.

8.Ser parte de las decisiones de la empresa

Cuando una empresa cuenta con la opinión de sus trabajadores les hace sentir parte de un proyecto en el que ellos son una de las claves fundamentales. Pregunta a tus empleados, incítales a compartir propuestas e iniciativas. Hazles ver que su voz realmente importa en las decisiones de la empresa. Deja que sean creativos, al talento le encanta demostrar lo que vale. Si no dejas que den rienda suelta a sus ideas y lleven a cabo sus propias iniciativas se irán a otra empresa que sí que les deje hacerlo.

Como conclusión final estamos ante generaciones que le dan más valor a la conciliación de la vida familiar y laboral que a la retribución económica sin más. Los trabajadores miran más por empleos en los que puedan trabajar para vivir y no vivir para trabajar.